lunes, 26 de octubre de 2015

Competencias básicas y aprendizaje significativo

En la entrada al blog anterior traté el tema de las competencias básicas y el problema al que se enfrentan con el currículo. Para esta nueva entrada seguimos con las competencias y con el aprendizaje significativo de las mismas.

El aprendizaje significativo es un término ideado por el teórico David Ausubel que se basa en un aprendizaje mediante el cual un estudiante es capaz de relacionar la información nueva con la que ya posee, reajustando y reconstruyendo ambas informaciones. El alumno pasa a ser el constructor de su propio conocimiento y le da sentido. Hay que tener una actitud motivadora, positiva para que sea un aprendizaje significativo y es aquí donde el papel del docente es relevante pues se encargará de estimular las capacidades cognitivas del estudiante a través de la presentación de un instrumento, formulando diversas actividades, poniendo en práctica diversos tipos de agrupaciones, etc.

Hay que tener en cuenta tres factores relevantes para que se dé un aprendizaje significativo:

  1. Lógica. La estructura no tiene que ser arbitraria ni confusa.
  2. Psicológica. Disponer de conocimientos previos e incorporarlos a lo nuevo que vamos a aprender.
  3. Disposición/ Actitud. Actitud positiva a la hora de adquirir un nuevo conocimiento


Para Zabala, el aprendizaje significativo se dará "cuando [...] sea posible su aplicación en contextos distintos y [...] sea un aprendizaje que pueda ayudar a mejorar la interpretación o la intervención en todas aquellas situaciones que lo hagan necesario"

Esto significa que el alumno debe ser capaz de aplicar lo aprendido en el aula en situaciones de la vida real y que para que esto tenga lugar, el alumno deberá haber entendido la explicación, pues es imposible aplicar de forma eficiente algo que no se ha comprendido, es decir, tiene que haber asimilado las competencias necesarias para poder enfrentarse a una situación desconocida en tiempo real.




El alumno tiene que ver la conexión entre lo aprendido en el aula y su aplicación en la vida real. Las matemáticas se pueden llevar más allá de la clase, como por ejemplo en la música; en un compás de 2x4 el alumno tiene que asociar el valor de las notas al tiempo del compás.


He encontrado realmente interesante el tema del aprendizaje significativo de las competencias, pues si queremos ayudar a desarrollar ciertas capacidades en los alumnos es fundamental el dominio de esta teoría. Sin embargo, siento cierta confusión con respecto a todo, tengo la sensación de que no consigo asimilar todos los conceptos y teorías que circulan alrededor de las competencias. Posiblemente necesite un tiempo de reposo y posterior revisión.


lunes, 19 de octubre de 2015

Las competencias y el currículo

La escuela que yo conocí se centraba, únicamente, en enseñar unas competencias básicas, es decir, el profesor dictaba durante una hora todo aquello que la lección del libro marcaba, independientemente de que los alumnos hubieran asimilado los conocimientos pertinentes o hubieran desarrollado una capacidad de crítica o reflexión en aquello que acababan de escuchar. No había preocupación por volver activos a los alumnos.





Hoy en día ese tipo de metodología de la educación está cambiando, pues tal y como afirman Zabala y Arnau en su libro 11 Ideas Clave. Como aprender y enseñar competencias, el sistema escolar debe intervenir en el desarrollo de aquellas competencias que abarquen el ámbito social, interpersonal, personal y profesional del individuo siendo éste capaz de aplicar lo aprendido en el aula en la vida real para hacer frente a las diversas dificultades que se nos presentan en el día a día en determinadas situaciones.

La educación está en un proceso de formación de individuos en dos ámbitos; el meramente académico y el que se preocupa de que el alumno desarrolle una serie de capacidades cognitivas que favorezcan sus competencias a la hora de realizar una reflexión, una crítica, desarrollar un concepto, ser creativos, autónomos, etc.




Esto significa que en el aula ya no basta con "soltar el rollo", ahora hay que aplicar la práctica junto con la teoría y es justo en ese momento donde el docente toma conciencia de cual es su principal enemigo: El CURRÍCULO.

Se pretende enseñar a través de la práctica para fomentar el desarrollo de competencias cognitivas pero se amplía el temario y se reduce el tiempo por asignatura, por lo tanto, el trabajo del docente se complica al tener que transmitir lo establecido en el currículo a la vez que debe intentar contribuir al desarrollo activo de los alumnos.



Una foto publicada por Silvia Mezquida Arias (@silviamezquida) el
Creo que es realmente difícil compaginar el currículo establecido por el sistema con las horas lectivas de que se dispone (cada vez en menor número) y ,además,  ser capaces de usar la metodología adecuada para favorecer el desarrollo activo del alumno sin dejar de lado el temario obligatorio. Lo lógico sería aumentar las horas lectivas de aquellas materias con una densa carga de temario o bien reducir éste ciñéndonos a lo puramente esencial.

viernes, 16 de octubre de 2015

Las TIC y el nuevo rol del profesor

La tecnología ha estado siempre presente en la sociedad evolucionando de forma lenta pero progresiva y dando margen a la sociedad para adaptarse a los nuevos cambios. En la educación también ha estado y está presente desde hace décadas, contribuyendo a la mejora de las infraestructuras, pero lo relevante es que en los últimos años la tecnología ha pasado a estar dentro de las aulas revolucionando la metodología. 






Poco a poco se fueron introduciendo recursos como las cintas VHS, los cassetes y más tarde el CD. A pesar de que los nuevos recursos metodológicos iban avanzando al docente le daba tiempo de asumir estas mejoras e introducirlas en las aulas sin dejar de lado el libro, pues se completaban ambas cosas.

 En los últimos años la irrupción tecnológica ha dado lugar a un cambio en el papel del docente; ahora no se limita a dar la lección del libro sino que tiene que hacer uso de una serie de elementos que van desde una pizarra digital a un proyector pasando por una página web o una red social. Este avance en la metodología no significa que se vaya a aprender mejor, sino que el papel del docente está en continuo aprendizaje, es una formación constante pues tiene que amoldarse a los cambios de cada época, como veremos a continuación.

 Para un buen uso de las TIC el docente tiene que: 


1.     Adquirir un cierto dominio sobre el uso de las nuevas tecnologías y tiene que saber introducirlas correctamente en el aula, por ejemplo, a través de una red social se puede crear un debate on-line sobre un tema tratado en el aula y así fomentar la participación de la clase al completo.


2.     Saber guiar a los estudiantes en el uso de las TIC, enseñarles a buscar la información, debe hacer de filtro entre ellos y la fuente, dando unas pautas a seguir y unos enlaces determinados, pues un exceso de información puede conllevar el efecto contrario al esperado. 


Para llevar a cabo el uso de las TIC tanto dentro como fuera del aula el docente tiene que asegurarse de que todos los alumnos sepan de qué tratan y cómo se usan las mismas, y que puedan acceder a ellas fuera de la escuela sin que sea necesario contar con un ordenador o tablet en el domicilio. Si estos requisitos no se cumplen podríamos estar ante el fenómeno denominado como brecha digital.


Creo que está bien ir complementando a la metodología nuevos recursos como las TIC pero desde el punto de vista como futura docente creo que es mucho trabajo y que se tiene que tener un domino absoluto sobre las mismas. Nunca me hubiera imaginado que se pudiese usar una red social en el aula con un fin educativo y que tuviera sus frutos. En este ámbito me queda mucho por aprender.


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lunes, 5 de octubre de 2015

Un cambio en la metodología

Estoy a favor de que la metodología deba avanzar y transformar al alumno en una persona activa capaz de reflexionar sobre las distintas materias, sacando sus propias conclusiones y construyendo unas competencias propias que pueda relacionar, utilizar y desarrollar en todos los aspectos de la vida, no solo en el ámbito académico.

Pero para llegar a este punto es fundamental, por un lado,  que los docentes estén preparados para dar este cambio sobre el enfoque de la metodología y tener muy claro que no se trata de memorizar y plasmar en una hoja un día y a una hora determinada, sino de que formulando una simple pregunta sobre un punto del temario, el alumno sea capaz de encontrar sus propios recursos y capacidades y que éstos le permitan desarrollar unas competencias, es decir,  que adquiera autonomía.

Por el otro lado, creo que hay que involucrar a las familias en este avance metodológico y explicarles el nuevo enfoque educativo, pues nos encontramos anclados en una metodología que, básicamente, se preocupa de dar una enseñanza académica instructiva sin tener en cuenta las competencias del alumno. Para muchos padres el hecho de que el profesor pueda dejar de lado el libro de texto y enseñe la materia desde una postura más práctica en la que el alumno debe ser capaz de reflexionar por sí mismo y llegar a sus propias conclusiones, puede causar un choque entre padres y docentes, pudiendo llegar al desprestigio de estos últimos.

En definitiva, no hay que “matar” la creatividad del ser humano durante su proceso de aprendizaje con métodos anclados en memorizar sin razonar e incluso sin entender, sino todo lo contrario. Es contradictorio que a medida que avanzamos en el proceso de aprendizaje vayamos perdiendo nuestras facultades creativas y esto es algo que hay que evitar, pues lo único que se consigue es aletargar nuestra capacidad resolutiva a la hora de enfrentarnos a situaciones que requieren cierto un razonamiento.